¿Cómo afrontar una entrevista de trabajo?

Tener una entrevista de trabajo no es una tarea sencilla. Normalmente llega después de preparar el CV como si fuera el documento que abre las puertas del cielo, de redactar quince modelos de cartas de motivación para demostrar cuánto te interesan los puestos de trabajo, de aplicar a 100 empleos a través de innumerables portales de empleo y de esperar, mucho, a que alguien “del otro lado” sea capaz de detectar todo lo que vales en tan sólo los 10 segundos que le dedica a tu CV.

Es normal que, después de tanto trabajo, tantas ilusiones, tanta espera y tanta frustración, cuando una empresa te llama para una entrevista, te pongas en modo “alerta roja me han llamado para una entrevista”.

¿Qué hacemos las personas cuando nos ponemos en este modo? Habitualmente, ponernos nerviosas. A mil. De pronto, todas nuestras energías se centran en esa cita. Hacemos lo posible por eliminar cualquier elemento que no esté bajo control. Algunas personas van a la peluquería y se compran ropa nueva. Otras ensayan en el espejo. Otras buscan en la web las preguntas más habituales de los entrevistadores. Otras preguntan a sus conocidos. La mayoría, hacen todas esas cosas. A la vez.

¿Por qué tanto esfuerzo? Porque queremos causar la mejor impresión posible para maximizar nuestra probabilidad de éxito. Queremos, al fin y al cabo, destacar entre todos los demás candidatos. ¿Cómo hacemos eso?¿Cómo competimos con otros que no sabemos ni quiénes son?¿Cómo podemos ser mejores que otros que han estudiado más, en mejores lugares y que tienen más experiencia y en empresas “mejores”?

No es fácil. Pero sí posible.

¿Cómo afrontar una entrevista de trabajo?

Estos son algunos consejos:

  • Relájate. Desde el momento en que recibes la noticia de la cita. Relájate. Toma perspectiva. No te aceleres. Como es más difícil hacerlo que decirlo, te recomiendo que practiques alguna técnica de relajación basada en la respiración, por ejemplo. Practica media hora al día, en un lugar tranquilo donde puedas seguir las instrucciones de la técnica al pie de la letra. Practica y practica. Te ayudará mucho y notarás los efectos enseguida.
  • Trabaja tu autoestima. Empieza a repasar cuáles son tus fortalezas. ¿Qué es aquello que sabes hacer bien? Recuerda cuando otra persona te felicitó por algún logro relacionado con alguna fortaleza. Anota en un papel cada pensamiento positivo que logres traer a tu mente sobre un hecho que demuestra que sabes hacer lo que sabes hacer. Dedica media hora al día a ello antes de acostarte.
  • Actúa. No esperes. Seguro que has oído hablar de que “el que espera, desespera”. Puede que no puedas adelantar la cita, pero no sirve de nada que te quedes esperando de brazos cruzados. Sigue con tu vida y sigue buscando opciones. No pienses en ningún momento que “es mi última oportunidad”.
Crea tus propias oportunidades a través de la acción. Muévete.

Por ejemplo, investiga sobre esa empresa y sobre otras de la competencia. Vete a visitar la sede donde será la entrevista. También visita las sedes de la competencia. Pregunta cómo se trabaja allí a personas que veas salir por la puerta. Aprende todo lo que puedas sobre ellos y sobre las demás empresas del sector.

  • Piensa en tu situación ideal y no te centres tanto en cómo estás ahora mismo. Utiliza todos tus recursos para visualizarte en el lugar en el que quieres estar. Visualiza tu puesto de trabajo, el lugar en el que estará, la luz que tiene, la cantidad de personas que tendrás a tu alrededor. Si tu imaginación no acompaña, busca imágenes en Internet sobre la empresa: sus oficinas, las personas que trabajan allí a todos los niveles, etc.
  • Vete a la cita con todas las tareas anteriores hechas. Al haberte preparado, tu mente habrá trabajado aunque no te hayas dado cuenta y transmitirás autoconfianza, control y conocimiento de la empresa desde el primer momento. Eso te hará mostrarte de forma absolutamente diferente al resto de candidatos, ya sea de aquellos que no logran controlar sus nervios, de los otros que “van de sobrados” o de los demás que no han acumulado suficiente información sobre la empresa y se encuentran como un pulpo en un garaje ante las preguntas concisas del empleador.

Tú actitud hacia la empresa será absolutamente diferente al resto de los candidatos si has realizado los ejercicios descritos. Son pocos, pero llevan su tiempo. Nadie dijo que fuera fácil, ¿verdad?

Como toda ayuda es poca, te dejo en este artículo 10 ejercicios que puedes entrenar para bordar tu entrevista de trabajo y que están más orientados a ese momento concreto. Si practicas también con anterioridad, no tendrás que estar pensando a cada minuto lo que tienes que hacer o decir y así tu talento de mostrará en todo su esplendor.

Hace tiempo escribí un post en mi blog sobre este tema: Cosas que no debes hacer al buscar trabajo o pareja. Ejemplifica bastante bien lo que no resulta seductor, ni para una posible pareja, ni para un empleador. ¿Te interesa también saber lo que no hacer?

También te puede interesar...

% Comentarios (2)

Totalmente de acuerdo. Un post muy útil. En cuanto a tomar acción puedo dar fe de ello. El trabajo actual, lo conseguí en una conversación en el metro, y acudiendo a la oficina posteriormente para psotularme. Varias entrevistas más tarde, logré el puesto. Ha sido un año y medio donde he aprendido y sigo aprendiendo mucho y me llena poder ayudar a los demás.
Un a vez más, gracias por tu post, María Gutierrez.
Comparto.

Muchas gracias por tu post, me ha parecido interesante. Los tips que indicas relajación, investigación de la empresa/competencia/sector y no entres en parálisis por análisis entre otros, en mi caso como rol de candidato, han hecho que pueda estar mucho más “relajada” y mostrar a la auténtica persona.

En base a mi experiencia de candidato, hay una acción que me ha ayudado a mejorar en los procesos y que es ” anotar las preguntas y respuestas después de cada entrevista para después analizarlas”. Creo que a todos nos pasa, pero cuando salimos de la entrevista, inmediatamente llamamos a la pareja, familia y/o amigos para contarles cómo ha ido. Y más tarde cuando queremos pensar en lo que hemos estado hablando con el entrevistador, se nos ha olvidado parte de la información.
El análisis de la entrevista (preguntas/respuestas) te ayuda mucho a mejorar en los siguientes procesos.
Gracias Maria!

Leave a comment