¿Cómo planificar tu carrera profesional?

Suele pasar después de unos años trabajando. Has tenido el foco en el día a día y llega el momento en el que levantas la cabeza y la pregunta aparece casi sin querer: “¿Quiero seguir haciendo esto el resto de mi vida?”

Con diferentes versiones, he oído esta reflexión en docenas de personas a mi alrededor. Desde familiares, amigos, compañeros de trabajo y otras personas de mi entorno social. Parece ser que a todos nos llega ese momento. Puede que estés tú también ahí. ¿Es así?

Seguimos un camino, casi por inercia, desde la infancia. No solemos cuestionarlo en ningún momento, hasta que la sombra de la duda aparece sobre nosotros. Muchas veces ocurre a mitad de la carrera profesional. Otras veces, incluso antes. No hay una misma experiencia para todos, pero aún así, se parecen mucho unas y otras. Parece algo generalizado.

¿Y qué hacer en ese momento? ¿Dejarlo todo y montar un chiringuito en la playa? ¿Renegar de todo lo que has conseguido hasta ahora y hacer borrón y cuenta nueva? ¿Salir de donde estás dando un portazo y diciendo “ahí os quedáis”? ¿O evaporándote de un día para otro sin decir ni mu?

En este punto, lo más importante es no dejarse llevar por la desesperanza y pensar en los años “perdidos”. De todo se aprende, incluso de las decisiones que tomaste aún sin pensar que estabas decidiendo. 

Has tomado muchas decisiones para estar donde estás… Algunas conscientes y otras menos meditadas… Pero decisiones al fin y al cabo.

Decisiones, son la clave. Pero, ¿Cómo tomarlas en la buena dirección? Antes de que el miedo te atenace y logre paralizarte…  ¿Realmente quieres cambiar o es sólo una idea pasajera? Si la idea es firme. Enhorabuena. Si quieres seguir como estás. Enhorabuena. Cualquier decisión que tomes será tuya y ahora serás consciente de ello. Saber que tienes control sobre tu vida siempre es una gran noticia.

En caso de que lo que quieras sea un cambio, que sepas que no estás sol@. Muchos y muchas hemos pasado por ahí y tenemos algunos consejos para ayudarte en  el camino. Ahora te cuento cómo.

Primero:

Reflexiona y haz lo posible por conocerte más. Puedes comenzar preguntando a personas cercanas que te quieren cuáles son las áreas en las que necesitas desarrollarte más. Acepta las críticas constructivas que te proporcionarán los más allegados y desarrolla un plan de acción para mejorar tus puntos fuertes y que tus debilidades no te coloquen en situaciones en las que no desees estar.

Segundo:

Busca ayuda de alguna persona que te mentorice. Desde mi punto de vista, un mentor es alguien que ha llegado a dónde tú quieres llegar. No todo el mundo tiene esa definición de mentor. Busca tu definición y, según ella, encuentra a la persona que podría ayudarte. No importa si la conoces o no ahora mismo. Te sorprendería lo mucho que puedes conseguir tan sólo preguntando. La gente es más generosa de lo que solemos pensar.

Tercero:

Diseña un plan de acción con ayuda de la persona que te mentoriza. El objetivo: llegar a tu meta, sea la que sea. No te cortes pensando que es demasiado ambiciosa. Tienes que ser audaz. No tengas miedo. Sueña con los pies en el suelo.

Cuarto y último: 

Empieza hoy a poner en marcha tu plan. No esperes a mañana, ni a que llegue ese momento en el que pasa tal cosa. No esperes a nada ni a nadie. Un viaje largo se inicia con el primer paso. Suena a frase manida en una postal de gatos con ovillo, pero recuerda que todo lo que hoy es grande empezó hace tiempo con la idea de alguien. Para mantener tu plan vas a necesitar mucho grit. Grit significa pasión y perseverancia.

Conocerte más, conseguir ayuda y poner mucho grit en tu vida son las claves para alejar las dudas sobre lo que estás haciendo. Nadie dijo que fuera fácil pero, sin duda, merece la pena.
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