¿Qué hacer en un evento de Networking?

Cuando de pequeño empecé a salir con mis amigos, siempre tenía el mismo miedo:

¿y si no tengo tema de conversación?

Este mismo miedo se repite a lo largo de la vida en las mismas situaciones. Cuando sales las primeras veces con tu pareja, cuando vas a visitar un cliente, cuando conoces nuevas personas.

Me gustaría ser de ese grupito selecto de personas que son el centro de atención de las reuniones. Todos nos queremos sentar a su lado porque siempre tienen cosas interesantes que contar. Además lo hacen de una forma muy divertida.

De este selecto grupo de personas que comunican tan bien, hay unos pocos que no sólo están para que se les escuche, sino que además hacen partícipes a los demás. Mientras cuentan las historias preguntan a otros y todos los comentarios les vienen bien. Siempre con una sonrisa e integrando a las otras personas.

Yo no pertenezco a ese grupo de personas. Aunque me veas grabando vídeos en la calle con poca vergüenza o hablando en público, en las relaciones personales no soy tan buen conversador. Todavía soy peor si se habla de temas que desconozco. A mí también me cuesta saber qué hablar con la otra persona.

Tengo un pequeño truco que espero que te ayude tanto como a mí.

Preguntarle a la otra persona por los temas que le gustan

De esta forma es más fácil mantener una conversación y que la otra persona se sienta importante y reconocida. Y si hay ese punto común de interés, y además la otra persona también te pregunta a ti por tus temas de interés, entonces empezamos a sentirnos muy a gusto.

¿Nos vendemos o escuchamos?

Evento de Networking - David Diaz Robisco

¿A cuántos eventos de networking has asistido donde las personas te cuentan su «rollo» y luego tú el tuyo?

No hay conversación. Me recuerda mucho a los anuncios cuando veía la tele. Tienes que tragártelos para seguir viendo la peli o el programa. Sabes que los anuncios no te van a gustar. Estamos escuchando con los oídos tapados.

Hablábamos en el anterior post sobre la importancia de ser «cotilla» y no pasota. Tienes que preparar el evento de networking antes que suceda. Te has preocupado por conocer los intereses de cada persona con los que seguro puedes hablar.  Puedes guardar en las notas del teléfono esos intereses y echarles un vistazo de forma discreta antes de iniciar la conversación con la otra persona.

Preocúpate de la otra persona de forma auténtica

Posiblemente no haya posibilidades de hacer negocio a corto plazo. Puede que nunca. Sin embargo es una relación que seguro merece la pena. La fortaleza del networking no está sólo en la persona que conoces, sino en todas las personas que te puede presentar. Y tú tienes que funcionar igual. Tienes que ser capaz de presentarles a otras personas.

¿Quieres saber si has hecho buen networking? Pregúntate si sabría explicar en qué es buena esa persona con la que ha estado hablando:

  • ¿Has sido una persona curiosa? ¿Le has preguntado para que te quede bien lo que hace?
  • ¿Has estado atento al 100%? Plena atención, mirando a los ojos. No mirando el móvil o fijándote en otras personas que pasan.
  • ¿Le has dejado hablar sin interrumpirle? ¿Le has hecho sentir cómoda? ¿Le has hecho brillar con lo que hace?
  • Si alguien necesitase los servicios de esa persona, ¿has generado ese vínculo de confianza para presentarles? ¿sabes identificar oportunidades que son buenas para la otra persona?

Y nosotros qué, ¿cuándo nos vendemos?

Cada vez que una persona me dice si te puedo ayudar en algo siempre le digo que me vendría bien un millón de euros. Rápidamente la otra persona me dice que se refiere a su faceta profesional.

Yo no soy mago. No sé lo que haces. Explícamelo. Cuéntame en qué eres bueno. Ahhhhh. Que no lo sabes. Tú eres más que el nombre de un puesto de trabajo. Tú tienes tus valores diferenciales.

  lo que te pasa:

Somos muy buenos opinando de los demás y muy malos con nosotros mismos.

No te culpo. En el sistema educativo español para mí faltan dos asignaturas básicas:

  • El conocimiento de uno mismo
  • Aprender a comunicar: oral, escrito, audiovisual, …

Si tú no eres capaz de venderte a ti mismo, no sabes ir más allá de tu puesto de trabajo, es muy complicado que la otra persona te recomiende o sepa identificar oportunidades profesionales que puedan ir contigo. Cómo va a diferenciar a un director comercial de otro, a una persona de marketing de otra o pon el puesto de trabajo que quieras.

A mí me pueden decir que soy experto en social selling, en linkedin, … Igual que el resto dirán muchos  ¿qué te hace diferente a ti?

Si me preguntas te diré que me gusta hacer a las marcas de personas y empresas visibles y rentables. Que lo hago ayudándoles a crear su propio contenido para que pongan en valor su valía profesional. Que ya he ayudado a otras personas y que mi experiencia profesional (entre las que se encuentra el ascenso y quiebra de mi empresa) me hace ser muy empático y conocer situaciones.

Predico con el ejemplo en el tema de contenido.  Con mis propias publicaciones escritas, mis vídeo (más de 1 millón de visualizaciones de más de 3 segundos alcancé en febrero 2019), mi podcast LinkedIn Sencillo,… Esto es lo que me hace diferente de mi competencia.

Para mí LinkedIn es una herramienta. Lo importante es que no sólo ayudo en temas técnicos (eso lo hace mucha gente) sino que ayudo con la estrategia para que los contenidos lleguen a más personas.

Si la otra persona está interesada en estos temas, me preguntará sus dificultades. Yo le responderé de forma auténtica. Con ánimo de ayudar. No le diré que pase por caja si quiere saber más.

Tampoco se trata de vender humo. Se trata de decir de forma honesta lo que haces. En el evento de PonteCara de 28 de marzo haremos en mi presentación un par de dinámicas para saber cómo darnos valor. Cómo demostrar nuestra valía profesional siendo nosotros mismos. El siguiente artículo irá sobre este tema. Porque aunque no te lo creas tú, también tienes valores diferenciales. El problema es que te salen de forma tan natural que nunca les das valor.

Para ir anticipando, si no sabes en qué eres bueno, no estás solo. Nos pasa a muchas personas. ¿Por qué no le preguntas a alguien que te conozca bien que te lo diga?

Conclusión

Eventos de networking donde lo único que hacemos es coleccionar tarjetas de visita y escuchar sin atención no sirven de nada.

Preocúpate de forma auténtica de la otra persona. Ten claro cómo ayuda y si le puedes presentar a otro contacto porque sabes que pueden tener una relación buena para ambas personas.

Por tu parte, dedícate a comunicar cuáles son tus valores diferenciales. Va mucho más allá de tu puesto de trabajo. Pero este tema lo veremos en el PonteCara de 28 de marzo y en el siguiente artículo.

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